
La Terapia de Ondas Acústicas Radiales es un tratamiento no invasivo que utiliza ondas acústicas controladas de alta presión aplicadas a través de la piel sobre áreas específicas. Estas ondas estimulan los mecanismos naturales de reparación del organismo, ayudando a favorecer la recuperación de los tejidos, mejorar la circulación y aliviar el dolor.
El tratamiento utiliza energía acústica para estimular diferentes respuestas biológicas en el tejido tratado. Entre sus posibles efectos se encuentran:
La Terapia de Ondas Acústicas Radiales es un procedimiento no invasivo. Primero se aplica un gel de contacto sobre el área a tratar y posteriormente se coloca un aplicador manual sobre la piel.
El dispositivo transmite ondas acústicas controladas hacia el tejido seleccionado. El tratamiento suele durar aproximadamente entre 5 y 10 minutos por área, dependiendo de la condición que se esté tratando y del plan individual de cada paciente.
Un protocolo habitual puede incluir sesiones semanales durante aproximadamente 3 a 6 semanas. Las condiciones crónicas o de mayor complejidad pueden requerir sesiones adicionales según la evolución del paciente y la evaluación profesional.
Los resultados y el número de sesiones recomendadas pueden variar de una persona a otra.
La Terapia de Ondas Acústicas Radiales es un tratamiento no invasivo que utiliza ondas acústicas controladas de alta presión aplicadas a través de la piel sobre áreas específicas. Estas ondas estimulan los mecanismos naturales de reparación del organismo, ayudando a favorecer la recuperación de los tejidos, mejorar la circulación y aliviar el dolor.
El tratamiento utiliza energía acústica para estimular diferentes respuestas biológicas en el tejido tratado. Entre sus posibles efectos se encuentran:
La Terapia de Ondas Acústicas Radiales es un procedimiento no invasivo. Primero se aplica un gel de contacto sobre el área a tratar y posteriormente se coloca un aplicador manual sobre la piel.
El dispositivo transmite ondas acústicas controladas hacia el tejido seleccionado. El tratamiento suele durar aproximadamente entre 5 y 10 minutos por área, dependiendo de la condición que se esté tratando y del plan individual de cada paciente.
Un protocolo habitual puede incluir sesiones semanales durante aproximadamente 3 a 6 semanas. Las condiciones crónicas o de mayor complejidad pueden requerir sesiones adicionales según la evolución del paciente y la evaluación profesional.
Los resultados y el número de sesiones recomendadas pueden variar de una persona a otra.